Aliados de la Salud
Lecitina de soja para el colesterol

Ayuda a reducir el colesterol «malo» y a mejorar el Alzheimer y la ansiedad.

El poder emulsionante de la lecitina de soja, es decir, de dividir la grasa en partículas pequeñas y ponerlas en suspensión, explica muchos de sus efectos beneficiosos sobre la salud. La responsable de ese poder es una sustancia llamada fosfatidilcolina, presente no sólo en la soja, sino también en los huevos.
La lecitina contiene, además, ácidos grasos muy saludables, como los ácidos linoleico y linolénico, así como inositol, colina y fósforo. Por su poder emulsionante y antioxidante no sólo se utiliza en medicina naturista o complementaria, sino también en la industria alimentaria en productos que incluyen una suspensión de grasas en agua.
Se recomienda en el tratamiento del Alzheimer, hígado graso o esteatosis hepática, afecciones de la vesícula biliar, ansiedad, eccemas, exceso de colesterol, síndrome maníaco depresivo y falta de memoria.

Una grasa eficaz
Sobre el exceso de colesterol, la lecitina de soja tiene varios mecanismos de acción. El primero es que se trata de una grasa que compite específicamente en el organismo con el colesterol, desplazándolo de los lugares donde tiende a depositarse. En segundo lugar, al ser emulsionante, reduce el tamaño de las vacuolas grasas en el torrente sanguíneo, mejorando la proporción de vacuolas de pequeño tamaño (el HDL o colesterol «bueno») en relación con las de mayor tamaño (el LDL o colesterol «malo»). En tercer lugar, ejerce una acción antioxidante que hace que el colesterol se oxide menos y, por lo tanto, que a misma cantidad tenga un menor poder aterogénico, es decir, que forme menos placas de aterosclerosis, compuestas básicamente de colesterol.
En enfermedades degenerativas del cerebro su efecto se puede observar a mucho más largo plazo. El tejido cerebral posee una estructura grasa importante, y los fosfolípidos, presentes en la lecitina, determinan su buen funcionamiento. La degeneración senil, que provoca pérdidas de memoria, parece mejorar notablemente con el aporte regular de fosfolípidos de buena calidad biológica. La lecitina también resulta útil en casos de estrés, épocas de exámenes o en general para nutrir el cerebro.
Por vía externa, la lecitina ejerce una acción hidratante, por lo que se utiliza en numerosos productos cosméticos. Está especialmente indicada para pieles secas, irritaciones y eccemas.
Dosis. No existe una dosis máxima recomendable de lecitina de soja. La dosis terapéutica es de 1 a 4 gramos al día. En estudios clínicos se aumenta a 20-30 gramos diarios para tratar el colesterol sin que se detecten efectos secundarios, y dosis similares se han indicado en caso de Alzheimer.
Ahora bien, se trata de un complemento alimenticio y su efecto no es inmediato; debe tomarse de tres a seis meses para notarlo. Se vende en múltiples presentaciones, desde comprimidos a polvos para añadir a alimentos (sopas, ensaladas, batidos de frutas...). Por su inocuidad puede tomarla todo el mundo, incluso niños o mujeres embarazadas, aunque las dosis altas resultan bastante calóricas.

Dr. Josep Lluís Berdonces