Aliados de la Salud
Arcilla blanca desintoxicante

Captura y se adhiere a sustancias tóxicas y las expulsa con la masa intestinal.

La arcilla blanca, también llamada caolín porque su primer yacimiento conocido se encontró en la región china de Kao Ling, fue utilizada desde la antigüedad como agente curativo en numerosas culturas.
Al igual que otras arcillas, como la verde, es rica en silicatos de aluminio hidratados, aunque más pobre en oligoelementos. Presenta también cantidades significativas de otros minerales, como magnesio, calcio, cobre, cinc, cobalto, hierro y selenio, y se puede ingerir.

Limpieza intestinal
La principal virtud de la arcilla blanca es su poder desintoxicante. Actúa capturando y adhiriéndose a sustancias nocivas, y luego arrastrándolas al exterior a través de la masa intestinal. Además, la arcilla blanca ejerce una función antibacteriana, antiinflamatoria y cicatrizante, por lo que se indica para tratar las úlceras gastrointestinales.

La mejor forma de aprovechar las cualidades de la arcilla blanca es con una cura, para la que se necesita arcilla de calidad, libre de impurezas. Se empieza la cura con una cucharadita de café y se aumenta la dosis progresivamente hasta tres al día. Por la noche se diluye en un vaso de agua mineral y se deja reposar hasta la mañana, cuando se bebe esta agua o «leche de arcilla», en ayunas y sin agitar el vaso para que buena parte del caolín permanezca en el fondo y no se ingiera directamente.

Precauciones
No debe ingerirse junto con aceites minerales utilizados como laxantes (parafina) ya que su mezcla puede provocar oclusiones intestinales. Las personas con divertículos intestinales e hipertensión deberían consultar a un especialista.
Ana Fdez. Magdalena (naturópata)